Ha llovido mucho desde 1837, el año en el que comenzó el fascinante idilio entre la cerveza Guinness y la gastronomía. A lo largo de todo este tiempo, tanto los chefs como los aficionados a la cocina han utilizado las diferentes variantes de Guinness para elaborar recetas. Esta relación se ha afianzado y se ha convertido en una experiencia culinaria de primer orden, hasta el punto que, hoy en día, Guinness es un ingrediente esencial en innumerables platos.
Con las tres variantes de Guinness, todas ellas de igual calidad pero diferente sabor, cada plato que elabore será mejor que el anterior. Se sorprenderá con la cantidad de deliciosas recetas que podrá cocinar y disfrutar.
Guinness Foreign Extra Stout es la variedad más antigua de Guinness que se comercializa. Tradicionalmente, Guinness Foreign Extra Stout contiene más lúpulo, lo que contribuye a mantener su frescura y a otorgarle notas florales. Por eso, es perfecta para cocinar pollo o por ejemplo este estofado de ternera y Guinness.
Guinness Extra Stout es una cerveza compleja y llena de carácter. Su paladar tostado, ligeramente seco y con un toque amargo, crea un apetitoso contraste con el sabor salado y ahumado del marisco, como queda patente en este plato de salmón irlandés ahumado sobre pan de Guinness.
Guinness Draught sorprende por su toque dulce y acaramelado y sus suaves tonos de café. Esta maravillosa mezcla de aromas es la que convierte a Guinness Draught en el ingrediente ideal para la preparación de suculentos postres, como nuestra popular mousse de chocolate y Guinness.