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¿Qué hacer en Dublín? ¡Una ciudad como ninguna!

Siempre vibrante, esta ciudad es tan moderna como histórica, emocionante y relajante. No hay duda de por qué la revista “Lonely Planet” la ha incluyo en su top 10 de las mejores ciudades para visitar en 2016.

¿Pensando en lo que se puede hacer en Dublín?No hay mejor lugar para comenzar tu aventura en Dublín que en Guinness Storehouse, el museo de Guinness. Situado en el corazón de la cervecería de St. James Gate, es la introducción perfecta a la historia de Dublín, muy profundamente relacionada con la historia de Guinness.

Cuando caminas por la ciudad, se puede ver como la influencia de la familia Guinness es palpable. Desde su arquitectura impresionante a sus espacios verdes, ellos han sido una fuerza positiva en Dublín desde hace siglos. Una vez haya explorado la Guinness Storehouse, puede conocer la ciudad mejor con una visita a los lugares más importantes de Dublín.


Guinness en la ciudad

Catedral de San Patricio


Descubre como la familia Guinness ayudó a formar el pasado de la ciudad con una visita a la catedral de San Patricio. Una de las atracciones turísticas más famosas, este histórico edificio ha sido parte de la ciudad desde el año 1191.

En 1860, Sir Benjamin Guinness recaudó fondos para la renovación completa de la catedral. Su trabajo fue continuado por su hijo, Edward Cecil Guinness, quién creó el parque de San Patricio. A día de hoy, podemos ver una estatua de Sir Benjamin Guinness a la entrada de la catedral, en honor a las contribuciones que él y su familia hicieron durante años.

La catedral de San Patricio se encuentra sólo a 15 minutos caminando de Guinness Storehouse.

Iveagh Gardens


Completamente rodeado de edificios, los jardines de Iveagh son a veces llamados los jardines secretos de Dublín. Pero es una visita que merece la pena: césped, fuentes, una cascada, un laberinto de setos y un terreno de tiro con arco, los jardines de Iveagh son como un diamante escondido en la ciudad.

Desde que Sir Benjamin Guinness comprara el sitio en 1862, situado al lado de su casa en Stephen Green, la historia de los jardines siempre ha estado relacionada con la familia Guinness. Los jardines se mantuvieron en la familia Guinness hasta 1939, cuando Rupert Guinness, el 2º Lord Iveagh, decidió regalar los jardines al estado irlandés y se convirtieron en un parque público.

Se tarda unos 25 minutos caminando a los jardines de Iveagh desde Guinness Storehouse.

St. Stephen’s Green


Un impresionante parque de 27 hectáreas en el corazón del centro de Dublín, St. Stephen's Green es uno de los espacios verdes más encantadores de la ciudad, pero no siempre ha estado abierto al público.

Originalmente un espacio público, St. Stephen's Green fue cerrado y vendido en 1663. Continúo cerrado hasta el año 1877, cuando Sir Arthur Edward Guinness presionó al Parlamento para que él pudiera comprar el parque, reformarlo y devolvérselo a la ciudad. Ahora podemos encontrar una estatua de Sir Arthur Edward Guinness para conmemorar la devolución del parque a la gente de Dublín.

St. Stephen's Green se encuentra a 25 minutos caminando de Guinness Storehouse.

Castillo de Dublín


Erigido a principios del siglo XIII sobre un asentamiento vikingo, el castillo de Dublín se encuentra en pleno corazón de la historia de la ciudad. De hecho, la ciudad de Dublín obtuvo su nombre por el lago negro (Dubh Linn) situado al lado de los jardines del castillo.

En la década de 1770, Arthur Guinness fue elegido como el maestro cervecero oficial del Castillo de Dublín. En la época, el castillo era la jefatura de la administración inglesa en Irlanda, y permaneció así hasta que Irlanda consiguió independencia en 1922. Hoy, el castillo es un complejo importante del gobierno irlandés y una de las atracciones turísticas más importantes.

Se puede caminar al Castillo de Dublín desde Guinness Storehouse en tan solo 15 minutos,convirtiéndolo en el destino perfecto si te estás preguntando que puedes hacer en Dublín después de visitar el Guinness Storehouse.

Cuando estés preparado para explorar más de la ciudad, ¡Dublin tiene un montón de tesoros que ofrecer!